cuánto tarda un pollo en hacerse al horno

Comenzamos saliendo bien el pollo, por el hecho de que al ser realmente grande precisa sal pero no el toque que tenemos la posibilidad de poner en otro género de recetas.

Frecuentemente en el momento en que lo asamos semeja tal y como si no tuviese gusto y tal y como si estuviese cocido. Esto se origina por que le ponemos bastante caldo de pollo o agua en el fondo del envase, es esencial remojar ocasionalmente pero no mucha cantidad en tanto que cocerá el pollo. Lo destacado es ponerlo sobre un óptimo lecho de patatas a fin de que esté “al aire”.

De qué manera comprender que el pollo en el horno está ya listo

Para comprender que el pollo en el horno está especial disponemos 2 opciones:

  • Si poseemos un termómetro de carne, ha de estar dentro suyo a 74 grados.
  • Si no disponemos del termómetro lo destacado es pincharlo con un palillo, y en el instante que no salga sangre y salga jugo blanco está ya listo. Si pinchamos y no sale nada, se nos va a haber pasado un tanto.

Receta de pollo al horno

Indudablemente, todos entendemos que hay inmensidad de recetas de pollo en el horno libres, es suficiente con ofrecer una vuelta por nuestro recetario! Y, la realidad, es que no es requisito haber estudiado en ninguna escuela de cocina para llevar a cabo un pollo increíble, es suficiente con tener en consideración ciertos trucos para hallar el resultado buscado.

La receta de pollo al horno que te planteamos tiene una exquisita pluralidad de yerbas aromatizadas, van a hacer que tu cocina huela a lujo y en el momento en que la debas ser útil, solo para el fragancia, se te va a hacer la boca agua. Además de esto, puedes acompañarlo de lo que mucho más te agrade: unas patatas al horno o fritas, arroz cocido, ensalada… Vais a ver que queda divino.

Horneado y presentación final

  1. Con el horno antes ardiente a 190º C ponemos en el horno a lo largo de 1 hora y 15 minutos. Lo destacado es que lo realice en la bandeja del medio con temperatura arriba y abajo y aire. Tenga precaución por el hecho de que cada horno es un planeta y el de el puede requerir cambiar la temperatura. Lo destacado es tapar el pollo con papel de aluminio a media cocción, o sea, en el momento en que el pollo lleve 30 minutos precisamente.
  2. Los últimos 15 minutos lo sacamos para torrar la piel y que quede súper crocante. Antes de ser útil el pollo lo dejamos descansar fuera del horno tapado nuevamente con el papel de aluminio con el que lo hemos tapado en el horno.
  3. Trinchamos el pollo con un óptimo cuchillo. Sencillísimo, en seis piezas. Primero, los cuartos traseros (muslo y contramuslo) hasta llegar a la unión de esta parte con el armazón. Después, las dos alas. Y, por último, los senos.
  4. Para esta operación, se busca el esternón y se desliza el cuchillo rebaño toda la carne y despegandola del costillar. Primero una y después la otra. Y con lo que queda, siempre y en todo momento va a haber carne bastante en la estructura para unas buenas croquetas de pollo.
  5. Lo servimos acompañado de las patatas asadas y algo de ensalada. A mí me chifla con tomate crudo, aceite de oliva virgen plus y un toque de sal y orégano.

Idóneo para una comida del domingo, y recuerde que quien va a trabajar es el horno, no nosotros. Le puedo garantizar que le va a quedar una carne muy melosa y con una corteza súper crocante. Un pollo en el horno tierno y jugoso como el que hacía mi abuela en el pueblo. ¡No se arrepentirá!

Horneado y presentación final

  1. Con el horno antes ardiente a 190º C ponemos en el horno a lo largo de 1 hora y 15 minutos. Lo destacado es que lo lleve a cabo en la bandeja del medio con temperatura arriba y abajo y aire. Tenga precaución pues cada horno es un planeta y el de el puede requerir cambiar la temperatura. Lo destacado es tapar el pollo con papel de aluminio a media cocción, o sea, en el momento en que el pollo lleve 30 minutos precisamente.
  2. Los últimos 15 minutos lo sacamos para torrar la piel y que quede súper crocante. Antes de ser útil el pollo lo dejamos descansar fuera del horno tapado nuevamente con el papel de aluminio con el que lo hemos tapado en el horno.
  3. Trinchamos el pollo con un óptimo cuchillo. Sencillísimo, en seis piezas. Primero, los cuartos traseros (muslo y contramuslo) hasta llegar a la unión de esta parte con el armazón. Después, las dos alas. Y, por último, los senos.
  4. Para esta operación, se busca el esternón y se desliza el cuchillo rebaño toda la carne y despegandola del costillar. Primero una y después la otra. Y con lo que queda, siempre y en todo momento va a haber carne bastante en la estructura para unas buenas croquetas de pollo.
  5. Lo servimos acompañado de las patatas asadas y algo de ensalada. A mí me chifla con tomate crudo, aceite de oliva virgen plus y un toque de sal y orégano.

Idóneo para una comida del domingo, y recuerde que quien va a trabajar es el horno, no nosotros. Le puedo garantizar que le va a quedar una carne muy melosa y con una corteza súper crocante. Un pollo en el horno tierno y jugoso como el que hacía mi abuela en el pueblo. ¡No se arrepentirá!

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