a que temperatura se asa un pollo en el horno

Ahora, te exponemos tres distintas métodos con los que vas a poder hornear un pollo casero, según las habilidades de tu horno.

El paso inicial que vas a deber ofrecer con este procedimiento es precalentar el horno a temperatura máxima y asar el pollo a esta temperatura (entre 200 o 220 grados) por un transcurso de tiempo de diez a 15 minutos con la bandeja a media altura.

Tiempo de cocción en el horno eléctrico en dependencia del género de pollo a elaborar

No obstante, para cocinar el más destacable asado de pollo, la relevancia radica verdaderamente en el tiempo de cocción del pollo en el horno eléctrico , en tanto que esto determinará el gusto final y el gusto (si está mucho más blando o duro) una vez te lo comas.

Para saber el tiempo de cocción del pollo en el horno eléctrico, debemos distinguir entre diversos tipos:

Procedimiento de cocción clásico

Este es el procedimiento mucho más popular de todos y radica en calentar el horno a 180 grados y sostener esta temperatura de manera incesante por unos 20 minutos por cada medio kilogramo de peso del pollo; y en el final de la cocción dejarlo unos 15 minutos mucho más precisamente, haciendo revisiones de voces mientras a través de un corte en el pecho para revisar el tono de la carne; si está claro, quiere decir que ahora está ya listo.

En el caso de que poseas un termómetro para carnes, la temperatura interior del pollo que te señalará en el momento en que el asado ahora esté en su punto va a deber rondar los 75 ºC.

Preparación del pollo al horno

  1. La primera cosa que hacemos es adecentar el pollo de probables restos de grasa y vísceras que logre tener. Vamos a poner particular precaución en sacar las plumas que le logren haber quedado. El pollo debe ingresar bien seco en el horno a fin de que en el desarrollo de hornear no se comience cociendo, lo que deseamos es que se realice bien horneado.
  2. En un mortero picamos la pimienta negra y la sal. Con esta mezcla untamos bien el pollo por todos lados, tanto dentro como fuera. Cortamos el limón en el medio y exprimimos un tanto del jugo por arriba y en el pollo. Reservamos el resto del limón.
  3. En un vaso combinamos el aceite con el tomillo. Con el apoyo de un pincel de cocina pintamos el pollo con la mezcla por la parte interior y por fuera. Reserva el aceite de oliva virgen plus sobrante.
  4. Ubicamos el pollo en la bandeja de horneado y ponemos las mitades de limones dentro suyo. Agregamos asimismo los dientes de ajo pelados y aplastados en el pollo.
  5. Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas y las repartimos por la bandeja. Regamos tanto el pollo como las patatas con el aceite con tomillo sobrante.
  1. Con el horno antes ardiente a 190º C ponemos en el horno a lo largo de 1 hora y 15 minutos. Lo destacado es que lo lleve a cabo en la bandeja del medio con temperatura arriba y abajo y aire. Tenga precaución pues cada horno es un planeta y el de el puede requerir cambiar la temperatura. Lo destacado es tapar el pollo con papel de aluminio a media cocción, o sea, en el momento en que el pollo lleve 30 minutos precisamente.
  2. Los últimos 15 minutos lo sacamos para torrar la piel y que quede súper crocante. Antes de ser útil el pollo lo dejamos descansar fuera del horno tapado nuevamente con el papel de aluminio con el que lo hemos tapado en el horno.
  3. Trinchamos el pollo con un óptimo cuchillo. Sencillísimo, en seis piezas. Primero, los cuartos traseros (muslo y contramuslo) hasta llegar a la unión de esta parte con el armazón. Entonces, las dos alas. Y, por último, los senos.
  4. Para esta operación, se busca el esternón y se desliza el cuchillo rebaño toda la carne y despegandola del costillar. Primero una y después la otra. Y con lo que queda, siempre y en todo momento va a haber carne bastante en la estructura para unas buenas croquetas de pollo.
  5. Lo servimos acompañado de las patatas asadas y algo de ensalada. A mí me chifla con tomate crudo, aceite de oliva virgen plus y un toque de sal y orégano.

Preparación del pollo al horno

  1. La primera cosa que hacemos es adecentar el pollo de probables restos de grasa y vísceras que logre tener. Vamos a poner particular precaución en sacar las plumas que le logren haber quedado. El pollo debe ingresar bien seco en el horno a fin de que en el desarrollo de hornear no se comience cociendo, lo que deseamos es que se realice bien horneado.
  2. En un mortero picamos la pimienta negra y la sal. Con esta mezcla untamos bien el pollo por todos lados, tanto dentro como fuera. Cortamos el limón en el medio y exprimimos un tanto del jugo por arriba y en el pollo. Reservamos el resto del limón.
  3. En un vaso combinamos el aceite con el tomillo. Con el apoyo de un pincel de cocina pintamos el pollo con la mezcla por la parte interior y por fuera. Reserva el aceite de oliva virgen plus sobrante.
  4. Ubicamos el pollo en la bandeja de horneado y ponemos las mitades de limones dentro suyo. Agregamos asimismo los dientes de ajo pelados y aplastados en el pollo.
  5. Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas y las repartimos por la bandeja. Regamos tanto el pollo como las patatas con el aceite con tomillo sobrante.
  1. Con el horno antes ardiente a 190º C ponemos en el horno a lo largo de 1 hora y 15 minutos. Lo destacado es que lo realice en la bandeja del medio con temperatura arriba y abajo y aire. Tenga precaución por el hecho de que cada horno es un planeta y el de el puede requerir cambiar la temperatura. Lo destacado es tapar el pollo con papel de aluminio a media cocción, esto es, en el momento en que el pollo lleve 30 minutos precisamente.
  2. Los últimos 15 minutos lo sacamos para torrar la piel y que quede súper crocante. Antes de ser útil el pollo lo dejamos descansar fuera del horno tapado nuevamente con el papel de aluminio con el que lo hemos tapado en el horno.
  3. Trinchamos el pollo con un óptimo cuchillo. Sencillísimo, en seis piezas. Primero, los cuartos traseros (muslo y contramuslo) hasta llegar a la unión de esta parte con el armazón. Entonces, las dos alas. Y, por último, los senos.
  4. Para esta operación, se busca el esternón y se desliza el cuchillo rebaño toda la carne y despegandola del costillar. Primero una y después la otra. Y con lo que queda, siempre y en todo momento va a haber carne bastante en la estructura para unas buenas croquetas de pollo.
  5. Lo servimos acompañado de las patatas asadas y algo de ensalada. A mí me chifla con tomate crudo, aceite de oliva virgen plus y un toque de sal y orégano.

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